Según el Barómetro de la Economía Agrícola, un indicador clave de la confianza de los agricultores elaborado por la Universidad de Purdue, la confianza en el sector subió 30 puntos en noviembre, alcanzando su nivel más alto desde mayo de 2021.
"Las expectativas de un entorno regulatorio y fiscal más favorable tras las elecciones han influido notablemente en este optimismo", explicaron los economistas James Mintert y Michael Langemeier, responsables del barómetro.
A pesar del entusiasmo, el 40% de los encuestados expresó preocupación por el riesgo de una guerra comercial que podría afectar gravemente las exportaciones agrícolas, las cuales representan cerca del 20% de la producción total de Estados Unidos. En este sentido, muchos recuerdan las caídas en ventas registradas durante la guerra comercial con China durante el primer mandato de Trump. En su campaña para un segundo mandato, el expresidente propuso aranceles de hasta el 20% para bienes importados y de hasta el 60% para productos chinos, generando ansiedad en algunos sectores.
El fenómeno no es nuevo: tras la elección de Trump en 2016, el barómetro agrícola experimentó un alza de 24 puntos en noviembre de ese año. Esta vez, el incremento fue incluso mayor, de 115 a 145 puntos. Además, el "golpe Trump" también se sintió en el mercado financiero en aquel entonces, con un aumento del 8% en el índice bursátil durante las primeras semanas de su gobierno.
El Barómetro Agrícola, elaborado por Purdue, entrevista a operadores que producen al menos 500.000 dólares anuales, un segmento que representa el 7,4% de las granjas estadounidenses, según el USDA. La encuesta más reciente se llevó a cabo entre el 11 y el 15 de noviembre, con un margen de error del 5%.
Mientras el campo celebra lo que percibe como un entorno más favorable, las preocupaciones por los efectos de políticas proteccionistas y su impacto en las exportaciones se mantienen presentes. El tiempo dirá si este nuevo "golpe Trump" será un motor de crecimiento o un preludio de tensiones comerciales.