A pesar de que la reciente rebaja de retenciones fue bien recibida por el sector agropecuario, su impacto en el mercado ha sido limitado. Uno de los motivos es que la reducción de los Derechos de Exportación (DEX) aún no ha generado un precio atractivo para los productores, y su vigencia solo está garantizada hasta junio de 2025.
En este contexto, un informe del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea, elaborado por el economista Marcelo Capello, sostiene que hay margen para seguir bajando impuestos si el gasto público no crece más que la inflación.
"Si el Estado mantiene el equilibrio fiscal y el gasto no se dispara, podrían reducirse las retenciones en otro 19%, además de aliviar otros impuestos distorsivos como Ingresos Brutos y el impuesto a los débitos y créditos bancarios", asegura Capello.
Un 2024 con superávit, pero con desafíos pendientes
El gobierno nacional cerró 2024 con un superávit primario del 1,8% del PIB y un superávit financiero del 0,3%, algo que no ocurría desde hace 15 años. A nivel provincial, el consolidado de las jurisdicciones también arrojó un excedente financiero del 1,3% del PIB, el mayor en décadas.
Sin embargo, Capello advierte que el desafío ahora es mantener el equilibrio fiscal y mejorar la calidad del ajuste, priorizando la inversión pública y eliminando los impuestos que afectan la competitividad.
¿Cuánto margen hay realmente para bajar impuestos?
Lo analiza @marcapello en este artículo: https://t.co/rTVc3K7q9h— Fundación Mediterránea (@FMediterranea) February 13, 2025
Cómo bajar las retenciones otro 19% en 2025
El informe plantea un escenario en el que la economía crezca un 5% en 2025 y la inflación promedio se mantenga en 35,6%, en línea con las estimaciones oficiales.
Si el gasto público no aumenta más que la inflación, habría margen para reducir impuestos en 0,5% del PIB, lo que permitiría:
Bajar las retenciones otro 19%.
Reducir el impuesto a los débitos y créditos bancarios (IDCB).
Disminuir el impuesto sobre los Ingresos Brutos y Sellos en las provincias.
Capello sostiene que, si bien el ajuste del gasto en 2024 fue brusco, en los próximos años se podría aplicar una regla fiscal para que el gasto público no crezca por encima de la inflación, permitiendo así bajar la carga impositiva sin comprometer las cuentas públicas.
"Con esta estrategia, cada año se liberarían recursos para bajar impuestos distorsivos y crear un fondo anticíclico", concluye el informe.