Como consecuencia, el precio de la hoja verde ha experimentado una notable caída, oscilando actualmente entre $180 y $220 por kilo, muy por debajo de los $420 que los productores consideran necesarios para cubrir sus costos de producción.
Esta drástica reducción ha desencadenado una serie de protestas en la provincia, que incluyen cortes parciales de rutas y un "tractorazo" en la localidad de San José. Los productores advierten que la situación actual podría llevar al colapso del sector, amenazando la subsistencia de miles de familias que dependen de esta actividad.
Las manifestaciones se han intensificado en varios puntos estratégicos de la provincia, incluyendo San Vicente, Andresito y Puerto Iguazú, donde los yerbateros han bloqueado el tránsito de camiones que transportan yerba a los secaderos, presionando a las grandes empresas compradoras para que ofrezcan precios justos.
El conflicto actual ha reavivado memorias del año 2001, cuando situaciones similares llevaron a la creación del INYM tras un masivo tractorazo. A pesar de la gravedad de la situación, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, ha expresado su escepticismo sobre la efectividad de volver a un sistema de precios regulados por el estado, aunque reconoce que el libre mercado no está funcionando adecuadamente para el sector yerbatero.
Por su parte, el ministro del Agro de la provincia, Facundo López Sartori, ha indicado que se están considerando diversas alternativas para ayudar a los productores, aunque ha descartado cualquier forma de intervención directa en la fijación de precios.
Los yerbateros han advertido que, de no encontrar una solución pronto, podrían llevar sus protestas a nivel nacional, con posibles movilizaciones en Buenos Aires y otro tractorazo frente a la Casa Rosada. Además, alertan sobre un posible desabastecimiento de yerba mate en los comercios si la situación no se resuelve antes del comienzo de la cosecha intensiva en abril.