Tanto del pan como de los productos panificados que comercializan, en un orden del 12%, como consecuencia de las importantes subas de los costos que se registran en la industria panadera.
"Tuvimos que tomar la decisión debido a los constantes aumentos que venimos sufriendo en las materias primas, los insumos, combustibles y las tarifas de los servicios públicos", explicó Martín Pinto, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Merlo y uno de los máximos referentes de la CIPAN.
"Lamentablemente no podemos asegurar que no vaya a haber nuevos incrementos en el corto plazo, ya que los precios no dejan de subir. Dicen que la inflación bajó, pero nuestros costos siguen aumentando día a día", sostuvo Pinto.
"Hace un año que no aumentábamos nuestros productos, pero la verdad es que ya era insostenible, queremos tratar de evitar cierres de panaderías y pérdida de fuentes de trabajo", concluyó el dirigente panadero bonaerense.