El cambio climático ha dejado de ser un problema abstracto para convertirse en una amenaza real y palpable en distintas partes del mundo. En los Andes peruanos, un agricultor ha decidido llevar su lucha a los tribunales y exigir a una de las mayores compañías energéticas del mundo que asuma su responsabilidad.
Saul Luciano Lliuya, un agricultor y guía de montaña de Huaraz, ha demandado a la empresa alemana RWE en un caso sin precedentes, argumentando que sus emisiones de gases de efecto invernadero han contribuido al derretimiento acelerado de los glaciares de la Cordillera Blanca, lo que pone en peligro su ciudad. La demanda exige que la compañía asuma su parte proporcional en el financiamiento de medidas de mitigación de inundaciones.
El juicio, que comienza este lunes en el Tribunal Superior de Hamm, Alemania, podría sentar un precedente global al evaluar la responsabilidad legal de las grandes corporaciones en el impacto del cambio climático.
Un caso con implicaciones globales
Lliuya sostiene que RWE es responsable del 0,5% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, debe cubrir el mismo porcentaje del costo de un proyecto de defensa contra inundaciones en Huaraz, estimado en 17.000 euros (18.500 dólares) de un total de 3,5 millones de dólares.
"Comenzamos con pocas esperanzas, pero ahora este caso ha llamado mucho la atención. La empresa ha contaminado y debería hacerse responsable de sus emisiones", declaró Lliuya.
Por su parte, RWE niega la acusación y asegura que ningún emisor individual puede ser considerado responsable del calentamiento global. "Esta demanda busca establecer un precedente en el que cada empresa emisora de gases de efecto invernadero en Alemania pueda ser considerada legalmente responsable por el cambio climático en cualquier parte del mundo", argumentó la compañía en un comunicado.
El caso, basado en la legislación civil alemana sobre la interferencia en la propiedad, fue rechazado en primera instancia, pero Lliuya apeló la decisión y ahora será revisado por un tribunal de mayor jerarquía.
El peligro latente en los glaciares peruanos
El problema que enfrenta Huaraz es crítico. En las montañas cercanas, el deshielo ha hecho que la laguna Palcacocha aumente su volumen 34 veces entre 1974 y 2016, incrementando el riesgo de desbordamientos catastróficos.
"La crecida del río es constante, ¿quién no tendría miedo?", afirmó Néstor Acuña, un habitante de Huaraz que vive cerca del río Quilcay, el cual podría desbordarse si la laguna colapsa.
Vista del nevado Palcaraju, en una zona central de la demanda del agricultor Saúl Luciano Lliuya contra la empresa energética alemana RWE, cuyas emisiones, según Lliuya, han contribuido al derretimiento de los glaciares, Perú
Perú alberga casi el 70% de los glaciares tropicales del mundo, los cuales están en riesgo extremo debido al cambio climático. Estos glaciares desempeñan un papel fundamental en el suministro de agua, almacenando nieve en invierno y liberándola en verano.
El informe de glaciares de Perú de 2023 reveló que el país ha perdido más del 50% de su superficie glaciar en las últimas seis décadas. En la región de Áncash, donde se ubica Huaraz, hay 26 lagunas en riesgo de provocar inundaciones.
"El derretimiento glaciar es evidente; cada año retrocede más. Nos preocupa y nos entristece perder nuestros glaciares", lamentó Lliuya.
El impacto de la demanda más allá de Huaraz
El abogado de Lliuya, Roda Verheyen, explicó que independientemente del fallo, el caso ya representa un avance. "Incluso si perdemos, al menos habremos conseguido una argumentación legal clara, lo que permitirá futuras demandas similares", señaló.
Este juicio es parte de un movimiento global para exigir justicia climática y que las grandes empresas asuman su parte en la crisis ambiental. Organizaciones como Germanwatch, que respalda a Lliuya, buscan que este tipo de litigios sirvan como herramienta para frenar la contaminación y proteger comunidades vulnerables.
De ganar, esta demanda podría marcar el inicio de una ola de litigios contra compañías contaminantes en todo el mundo, estableciendo un nuevo paradigma en la lucha contra el cambio climático.