Paraguay dio una fuerte señal de compromiso con el desarrollo agrícola sostenible durante la Conferencia sobre Agricultura Familiar organizada por el Instituto Nacional de Biotecnología Agropecuaria (Inbio), realizada esta semana en Asunción. El evento reunió a referentes del agro y a expertos internacionales que destacaron el papel clave de la capacitación tecnológica, la cooperación entre productores y la innovación como motores de crecimiento del sector.
Durante la jornada, el vicepresidente de Inbio, Héctor Cristaldo, puso el foco en la necesidad de potenciar las pequeñas explotaciones a través de herramientas modernas y asociaciones colaborativas que ayuden a superar los desafíos económicos y climáticos que enfrenta el productor familiar.
"La clave es no depender de un solo cultivo e innovar con técnicas que optimicen los recursos", señaló el productor rural Luis Cubilla, quien destacó la importancia de diversificar con hortalizas, cereales y frutas.
En paralelo, el ministro de Agricultura, Carlos Giménez, mantuvo un encuentro con representantes del Fondo de Cooperación Internacional y Desarrollo de Taiwán (ICDF), quienes presentaron un sistema de Inteligencia Artificial aplicado al control climático y gestión de riesgos. Este desarrollo se enfoca en actividades como la acuicultura, el cultivo de orquídeas y -como novedad destacada- la producción de ajo, con el objetivo de mejorar la eficiencia y reducir pérdidas.
Giménez subrayó ante los expertos taiwaneses el alto potencial del ajo como cultivo estratégico, y celebró el avance de Paraguay hacia una agricultura de precisión que combine sustentabilidad, datos y tecnología.