Luego del fracaso en el proceso licitatorio anterior, el Ejecutivo nacional impulsa una nueva ronda de diálogo con diversos sectores para consensuar un futuro plan sobre la Hidrovía Paraguay-Paraná. El objetivo central es delinear una propuesta más sólida y atractiva que evite los errores del intento anterior.
Fuentes oficiales confirmaron que en las próximas semanas comenzará una serie de consultas públicas, orientadas a recoger sugerencias concretas por parte de representantes industriales, exportadores, importadores y especialistas técnicos. El propósito es evitar controversias como las que llevaron a la anulación del anterior llamado, cuando solo se presentó una oferta, en medio de acusaciones por posible sabotaje comercial.
Las nuevas discusiones tendrán como eje principal puntos críticos como tarifas, mantenimiento y modernización tecnológica, así como el impacto ambiental del dragado y el balizamiento. Las autoridades aseguran que será clave lograr un equilibrio entre competitividad económica y sostenibilidad ambiental.
"Queremos escuchar todas las voces involucradas. Necesitamos garantizar transparencia y evitar irregularidades que comprometan nuevamente el proceso", afirmó una alta fuente gubernamental.
La decisión de reiniciar este proceso ha sido recibida positivamente por sectores como la Cámara de Puertos Privados y el sector agroexportador, que ven en la Hidrovía una herramienta indispensable para mejorar la competitividad argentina. No obstante, coinciden en que la claridad en las reglas del juego será determinante para que esta vez se concreten más ofertas.
Se espera que las conclusiones de estos encuentros de consulta sean integradas en un nuevo pliego licitatorio, previsto para mediados del año, en busca de asegurar finalmente un concesionario idóneo y evitar los conflictos que paralizaron la adjudicación previa.