La lucha contra la pesca ilegal en aguas argentinas acaba de escribir un nuevo capítulo. Por primera vez en la historia, el Estado argentino aplicó una sanción económica a un buque extranjero exclusivamente mediante detección electrónica, sin necesidad de abordaje físico. Se trata del Xinrun 579, de bandera de Vanuatu (pero con aparente origen chino), que fue detectado el pasado 5 de enero realizando maniobras sospechosas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) nacional.
El operativo fue llevado adelante por la Prefectura Naval Argentina (PNA) a través del Sistema Guardacostas, una plataforma tecnológica de monitoreo que permitió rastrear, identificar y probar digitalmente la infracción del buque en tiempo real. El procedimiento culminó con la imposición de una multa por parte de la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, que además fue abonada por la empresa armadora a través de su representación legal en Argentina.
Lo más destacable del caso no es sólo la multa, sino la forma en la que fue impuesta, lo que marca un nuevo paradigma en la fiscalización internacional de actividades ilícitas en el mar. Nunca antes se había aplicado una sanción bajo el Régimen Federal de Pesca (Ley 24.922) únicamente con evidencia electrónica de navegación compatible con faena ilegal.
"Este procedimiento marca un nuevo paradigma en la fiscalización. La tecnología y el trabajo coordinado con organismos nacionales han demostrado que es posible sancionar de forma eficaz sin necesidad de abordajes riesgosos", indicaron desde la Prefectura Naval.
El Centro de Control de Tráfico Marítimo del Edificio Guardacostas fue clave en el seguimiento del Xinrun 579. El equipo liderado por el Prefecto Mayor Néstor Kiferling identificó un patrón de navegación compatible con tareas de pesca ilegal. Se activó el protocolo correspondiente y el guardacostas GC-25 Azopardo se dirigió a interceptar al buque.
Tras notificar por radio al capitán de la embarcación sobre la infracción a la ley argentina, se labraron las actuaciones administrativas y se procedió a multar a la empresa, incluyendo los costos operativos del procedimiento.
Este caso representa un hito regional en la defensa de la soberanía marítima y la sustentabilidad pesquera, al demostrar que la tecnología puede ser una aliada eficaz contra la pesca ilegal. El Sistema Guardacostas, diseñado y operado por especialistas de la Dirección de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la PNA, permite un monitoreo 24/7 de las aguas argentinas.
Argentina fortalece así su postura frente a una amenaza creciente para los ecosistemas marinos y los recursos económicos nacionales: la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).