El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reiteró que su país "seguirá oponiéndose" al acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur tras mantener una reunión con su homólogo argentino, Javier Milei, en la Casa Rosada. Las declaraciones de Macron llegan en un momento clave, a pocos días de nuevas protestas por parte de agricultores franceses que rechazan el tratado por temor a que productos agrícolas, especialmente carne de Brasil y Argentina, inunden el mercado europeo bajo normas que consideran desiguales.
"Francia no dará su apoyo a un acuerdo que no proteja a nuestra agricultura y que ponga en riesgo a nuestros productores. No creo que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme un tratado de esta magnitud sin contar con Francia", subrayó Macron, antes de partir hacia Brasil para la cumbre del G20 en Río de Janeiro.
Temores por la agricultura europea y la competencia desleal
La postura del presidente francés refleja las preocupaciones de su país, que busca evitar que el acuerdo con Mercosur permita la entrada masiva de productos que no cumplan con las estrictas regulaciones medioambientales y sanitarias que rigen en la UE. Macron ha señalado que Francia está trabajando para formar una minoría de bloqueo dentro del bloque europeo, intentando sumar aliados que compartan su visión de proteger al sector agrícola europeo.
La reunión con Milei también incluyó temas relacionados con derechos humanos, cambio climático y cuestiones del campo. No obstante, el foco de Macron se centró en defender a los agricultores franceses, quienes ya han anunciado movilizaciones en rechazo al acuerdo. Consideran que la competencia con carne y productos agropecuarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay podría resultar desleal, afectando severamente a sus mercados.
Tensiones en la UE y presiones sobre Von der Leyen
Los funcionarios de la UE están presionando para cerrar el acuerdo antes de fin de año, lo que podría provocar tensiones internas si Francia mantiene su posición de bloqueo. Macron insistió en que cualquier acuerdo debe respetar los estándares de producción europeos y no sacrificar a sus agricultores en pos de un beneficio comercial.
Las próximas movilizaciones de los agricultores franceses buscarán reforzar el mensaje de que la protección de la agricultura y la sostenibilidad son esenciales para Francia y no pueden ser negociadas a cualquier precio. Con esta postura, Macron marca una línea roja en las negociaciones comerciales, destacando que su país no comprometerá su sector agrícola frente a la competencia latinoamericana sin garantías claras.