En medio de un escenario cambiante, el sector agroexportador argentino volvió a convertirse en un termómetro sensible de la economía. Durante marzo, se observó una desaceleración en la liquidación de divisas, coincidente con una tensión creciente en el mercado cambiario que restó incentivos al "carry trade" y generó dudas sobre el tipo de cambio a futuro.
Según datos de Portfolio Personal Inversiones (PPI), el ritmo diario de liquidaciones promedió USD 92,7 millones, lo que representa un aumento interanual del 17%, pero una caída del 15% respecto de febrero. No obstante, en la recta final del mes se registró una leve recuperación, con USD 147 millones liquidados en un solo día, lo que sugiere que podría comenzar una reversión de la tendencia en abril.
"La expectativa de devaluación menor al rendimiento en pesos estimulaba a los exportadores a vender incluso dólares adelantados. Ese incentivo se rompió", explicó Emiliano Anselmi, economista jefe de PPI. En efecto, el diferencial entre la tasa implícita de devaluación y el rendimiento en pesos empujó a los actores del agro a frenar ventas, incluso en un contexto de precios atractivos y baja de retenciones.
Desde GMA Capital advierten que la falta de incentivos claros para vender divisas podría afectar el abastecimiento del mercado oficial y tensionar aún más el esquema monetario. "Sin una tasa que compense el riesgo, la liquidación se aplaza", afirmaron.
Pese al freno reciente, las expectativas para el mes próximo son optimistas. Según el exsubsecretario de Mercados Agropecuarios, Javier Preciado Patiño, marzo cerraría con 7 millones de toneladas registradas, en línea con lo esperado. "No será un boom, pero tampoco un escenario de debilidad", sostuvo.
La cosecha gruesa comienza a ingresar en etapa clave y podría reactivar el flujo de dólares. Desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estiman una producción de 127,5 Mt de granos, algo por debajo de los 143 Mt proyectados inicialmente, pero aún significativa. De ese total, se esperan exportaciones por 92,8 Mt, con ingresos proyectados por USD 30.800 millones, de los cuales USD 24.600 millones irán al mercado oficial y USD 6.200 millones a financieros, si continúa el esquema del "dólar blend".
El factor climático también dejó su huella. Las lluvias llegaron tarde para muchas zonas, beneficiando principalmente al centro del país, mientras que el norte argentino fue más afectado, lo que explica los ajustes a la baja en las estimaciones de producción.
La cosecha de maíz temprano y la fina ya aportaron buena parte del flujo actual, pero el maíz tardío y la soja gruesa serán claves en abril y mayo, especialmente si mejoran las condiciones de mercado.