La guerra comercial entre Estados Unidos y sus principales socios económicos se intensifica con la reciente decisión del presidente Donald Trump de imponer un 25% de aranceles a los productos importados de México y Canadá, y de aumentar a un 20% los aranceles sobre productos chinos. La medida entró en vigor el 2 de abril y afecta un comercio que supera los 2,2 billones de dólares anuales.
La administración de Trump justifica la implementación de estos aranceles como una respuesta a lo que considera una falta de acción en la lucha contra el tráfico de fentanilo y otros productos ilegales provenientes de estos países. China respondió rápidamente con la imposición de aranceles adicionales del 10-15% sobre productos agrícolas estadounidenses, así como restricciones a 25 empresas estadounidenses que enfrentan nuevas sanciones.
La decisión de Trump no solo afectará las relaciones comerciales con sus socios cercanos, sino que también podría tener un impacto considerable en la economía estadounidense. Diversos sectores económicos, como la industria automotriz y la manufactura, podrían verse gravemente afectados debido a la integración de las economías de EE. UU., México y Canadá, especialmente en la producción de automóviles y maquinaria. Por otro lado, los aranceles también están provocando un aumento en los precios para los consumidores, lo que genera temores de que esta medida impulse la inflación y afecte negativamente el poder adquisitivo.
México y Canadá, que han mantenido una relación comercial prácticamente libre de aranceles con EE. UU. durante más de tres décadas, han anunciado medidas retaliatorias. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aseguró que Canadá responderá con aranceles del 25% sobre productos estadounidenses por un valor de 30.000 millones de dólares canadienses (20.700 millones de dólares estadounidenses), y que si los aranceles se mantienen, esa cifra podría aumentar.
Por su parte, el presidente mexicano Claudia Sheinbaum también anunció que tomará medidas en respuesta a los aranceles impuestos por EE. UU., aunque aún no se ha detallado el alcance de esas acciones.