El sudeste asiático se ha consolidado como el principal destino para las exportaciones agroindustriales argentinas, representando casi un cuarto del total de los envíos de granos y subproductos. En un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), se destacó que, en los últimos años, más de la mitad de las exportaciones del sector cerealero y oleaginoso argentino se dirigieron a Asia, con un 23% de ellas específicamente al sudeste asiático.
Vietnam se ha posicionado como el principal comprador de productos agroindustriales de Argentina, destacándose en la adquisición de maíz, harina de soja y aceites. Este país, junto a Indonesia y Malasia, se ha convertido en un socio estratégico para la agroindustria argentina, que se beneficia de la creciente demanda alimentaria impulsada por el aumento de la población, el crecimiento de la clase media y los cambios en los hábitos de consumo.
Desde principios de la década de 2010, las exportaciones argentinas a Asia no solo han aumentado, sino que han superado los niveles históricos. En 2009, la región representaba solo el 38% del mercado comprador, pero en la actualidad, Asia acoge el 53% de las exportaciones argentinas, con un incremento particularmente notable en la carne vacuna.
El crecimiento económico sostenido en los países del sudeste asiático, con aumentos significativos en el PIB per cápita, ha impulsado una mayor demanda de alimentos y materias primas. Desde 2009, el PIB per cápita de países como Indonesia, Filipinas y Vietnam ha aumentado más del 60%, lo que ha permitido un crecimiento acelerado de las importaciones agroindustriales. Esto ha colocado a Argentina como un proveedor clave de maíz, harina de soja y trigo, abasteciendo a una de las regiones más dinámicas económicamente.
De cara al futuro, el sudeste asiático continuará siendo un motor clave para las exportaciones agroindustriales argentinas. Se espera que el consumo de proteína animal en la región crezca sostenidamente, lo que impulsará aún más la demanda de insumos clave como el maíz y la harina de soja. Según la FAO, el déficit de ingesta proteica en la región disminuirá en la próxima década, lo que llevará a un aumento en las importaciones de estos productos.
Se estima que, para 2034, Vietnam importará 6 millones de toneladas más de maíz y 1,7 millones de toneladas adicionales de harina de soja, consolidando su posición como uno de los mayores compradores globales.