El mercado global de maíz continúa su tendencia alcista respaldado por una fuerte demanda exportadora y una oferta más ajustada, según los últimos informes. En Estados Unidos, las exportaciones semanales de maíz se mantienen en niveles elevados, lo que podría llevar a una revisión al alza en las estimaciones de embarques del país norteamericano. Esta situación podría resultar en recortes adicionales en los inventarios finales.
Por otro lado, las recientes lluvias en Argentina y el sur de Brasil, junto con buenas proyecciones climáticas para las próximas semanas, han aumentado las expectativas de un mayor volumen de cosecha en estas regiones. Además, se espera un aumento en la superficie de cultivo de maíz en los Estados Unidos, lo que podría traducirse en una reducción de precios hacia el segundo semestre de 2025.
En Brasil, el mercado interno de maíz ha experimentado un notable aumento de precios en febrero, impulsado por varios factores. La oferta ajustada de la cosecha de verano, combinada con las dificultades logísticas ocasionadas por la abundante cosecha de soja, ha contribuido al aumento de las cotizaciones. Asimismo, las recientes subidas en la Bolsa de Chicago y los retrasos en la siembra de la segunda cosecha en algunas regiones han intensificado este fenómeno.
Evolución de la cosecha brasileña
De acuerdo con el informe de Conab Monitoramento Semanal das Condições das Lavouras, el 20.9% del maíz de primera cosecha ya ha sido recolectado. En Minas Gerais, la cosecha ha comenzado en áreas de pivote en el Triángulo Mineiro. Las condiciones de las plantaciones son generalmente buenas, aunque el este del país enfrenta escasez de lluvias.
En Rio Grande do Sul, la siembra se ha completado y las plantaciones más tardías se desarrollan con restricciones debido a la irregularidad de las lluvias. En Bahía, tanto en el oeste como en el centro-sur, la cosecha ha comenzado con condiciones más favorables en el oeste del estado.
En Paraná, las continuas lluvias han beneficiado las plantaciones tardías, facilitando la cosecha. La segunda cosecha de maíz está sembrada en un 53.8%. En Mato Grosso, las lluvias, aunque menos voluminosas, han favorecido la implantación y el desarrollo inicial de las plantaciones. En Paraná, la persistencia de las lluvias ha beneficiado tanto la siembra como el desarrollo de las plantaciones.