El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su enfoque sobre América del Sur, con amenazas de aranceles que podrían afectar a países como México, Brasil y Argentina. Sin embargo, un factor que ha complicado estos esfuerzos es el creciente comercio con China, que ha logrado consolidarse como el principal socio comercial de varios países sudamericanos, incluso en naciones con vínculos históricos con Estados Unidos.
En el caso de Argentina, el presidente libertario Javier Milei, quien asumió el cargo a fines de 2023 con duras críticas a China, ha visto cómo las exportaciones a la nación asiática, particularmente de soja y litio, aumentaron un 15% durante su primer año en el cargo. A pesar de sus declaraciones previas contra China, la realidad comercial ha obligado al país a fortalecer los lazos con el gigante asiático, que es ahora uno de los principales compradores de productos clave para la región.
China ha logrado superar a Estados Unidos como el mayor socio comercial de Perú, gracias a la demanda de cobre, uno de los metales más importantes en la transición energética global. Este patrón se repite en otros países sudamericanos, donde las exportaciones a China han aumentado significativamente en la última década, mientras que las exportaciones a Estados Unidos han mostrado un crecimiento más moderado.
Además, la influencia de China en América del Sur no está limitada a los sectores comerciales. En Argentina, Brasil y otros países, las relaciones diplomáticas con China se han profundizado, incluso en gobiernos que tradicionalmente se alinearon con Estados Unidos. El comercio de commodities como el cobre, el litio y la soja ha convertido a China en un socio esencial para la región, mientras que las amenazas de aranceles por parte de Trump han perdido efectividad ante este panorama de crecimiento económico y comercial.
El comercio con China también se ha beneficiado de factores como la falta de disputas sobre migración y narcóticos, temas que han complicado las relaciones entre Estados Unidos y sus vecinos del sur. La relación con China, por otro lado, se centra en la demanda de recursos naturales que América del Sur puede ofrecer, como metales clave para la electrificación y la agricultura.