El Congreso de Estados Unidos se encontraba en una carrera contrarreloj este viernes para evitar un cierre parcial del gobierno, luego de que más de 30 republicanos rechazaran una propuesta del presidente electo Donald Trump que planteaba usar la medida para elevar el techo de la deuda del país. A medida que se acercaba la medianoche, fecha límite para la aprobación de la financiación, las tensiones entre los partidos y dentro del propio bloque republicano continuaban aumentando.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien lidera el estrecho control republicano en la cámara baja, se apresuraba a encontrar una solución que pudiera ser aprobada tanto en su propia cámara como en el Senado, que sigue siendo de mayoría demócrata. "Tenemos un plan", aseguró Johnson a los periodistas en el Capitolio, anticipando que las votaciones podrían producirse en las primeras horas de este viernes.
El rechazo republicano a la propuesta de Trump
El rechazo de los republicanos conservadores a la demanda de Trump de levantar el techo de la deuda fue el principal obstáculo para llegar a un acuerdo. Trump, quien asumirá el cargo en menos de un mes, había incrementado su presión sobre el Congreso, pidiendo una suspensión de cinco años del techo de la deuda, un plazo mucho más largo que la extensión de dos años propuesta previamente. "El Congreso debe deshacerse de ese ridículo techo de deuda o extenderlo hasta 2029, tal vez. Sin eso, nunca deberíamos llegar a un acuerdo", escribió Trump en su plataforma de redes sociales poco después de la 1 a.m.
El expresidente había logrado reunir apoyo de algunos sectores de su partido, incluyendo al magnate Elon Musk, pero su propuesta se encontró con una fuerte resistencia interna. La alternativa presentada, que mantenía el presupuesto federal de unos 6,2 billones de dólares hasta marzo y proponía 100.000 millones de dólares en ayuda para desastres, fue rechazada por 235 votos en contra y solo 174 a favor. Este rechazo dejó en evidencia las dificultades para llegar a un consenso en la cámara baja.
Un escenario incierto en el Senado y la Casa Blanca
El proyecto revisado también carecía de otras medidas importantes que los demócratas habían solicitado, lo que llevó a la Casa Blanca a expresar su oposición. Aunque el presidente Joe Biden se mantuvo firme en su postura, el tiempo corría rápidamente, lo que aumentaba las probabilidades de un cierre del gobierno en un contexto de incertidumbre económica.
Las tensiones sobre el techo de la deuda no son nuevas, pero las repercusiones económicas de un posible incumplimiento de pagos serían mucho más graves. Los mercados financieros ya se han mostrado inquietos ante la posibilidad de que el gobierno de EE. UU. no logre cumplir con sus obligaciones. El techo de la deuda ha sido suspendido previamente mediante acuerdos, pero este plazo vencerá el 1 de enero, lo que obligaría a los legisladores a abordar el tema con urgencia antes de la primavera.
Con el plazo límite acercándose, los estadounidenses siguen de cerca los movimientos del Congreso, mientras la incertidumbre sobre el futuro económico del país continúa creciendo.