A pesar del respaldo de los principales grupos políticos, el pacto enfrenta una fuerte oposición en distintos sectores, lo que anticipa un complejo proceso de ratificación.
El comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, defendió ante la Eurocámara la importancia del acuerdo, destacando sus beneficios geopolíticos y económicos. Según el funcionario, el tratado no solo abrirá oportunidades comerciales para las empresas europeas, sino que también contempla salvaguardas y un fondo de compensación para proteger a los productores más afectados.
Posturas encontradas en la Eurocámara
El debate parlamentario reflejó las diferentes posturas en torno al acuerdo. Desde el Partido Popular Europeo (PPE), el eurodiputado Gabriel Mato sostuvo que la ratificación del pacto es clave para que la UE siga siendo un actor relevante en el comercio internacional. Aunque reconoció las preocupaciones del sector agrícola, argumentó que el problema radica en la falta de herramientas para competir dentro de la propia política agraria europea.
Por su parte, representantes del grupo socialdemócrata remarcaron la importancia del acuerdo en el contexto actual y los lazos estratégicos entre Europa y América Latina. La eurodiputada Leire Pajín (PSOE) insistió en la necesidad de analizar el contenido del tratado, que incluye cláusulas sobre protección ambiental, derechos laborales y respeto a los pueblos indígenas.
En tanto, el alemán Bernd Lange, una de las voces más experimentadas en materia comercial dentro del grupo socialdemócrata, destacó que la Eurocámara aún tiene margen para modificar ciertos aspectos del acuerdo, recordando que en el pasado se han logrado enmiendas en tratados similares.
Mientras populares y socialdemócratas mostraron mayor cohesión en su respaldo, los ultraconservadores (ECR) y liberales evidenciaron posturas divididas. En ECR, la delegación italiana de Hermanos de Italia, encabezada por Carlo Fidanza, respaldó el pacto por sus ventajas económicas y geopolíticas, mientras que los polacos de Ley y Justicia expresaron su rechazo, advirtiendo que afectará negativamente a la agricultura europea.
En el grupo Renovar Europa (liberales) también hubo discrepancias. Mientras los eurodiputados alemanes defendieron la reducción de aranceles y su impacto positivo en la transición ecológica, sus pares franceses, belgas e irlandeses se mostraron críticos.
Cuatro grupos parlamentarios rechazan el acuerdo
La oposición más fuerte provino de los Patriotas por Europa (ultraderecha), quienes alertaron sobre los riesgos para la producción agropecuaria europea. La eurodiputada de Vox, Mireia Borrás, sostuvo que el acuerdo permitirá la entrada masiva de carne hormonada y soja transgénica, lo que pondrá en jaque la seguridad alimentaria del continente.
Por otro lado, sectores de la izquierda y los Verdes/Alianza Libre Europea rechazaron el tratado argumentando que no protege a los pequeños productores. Desde el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Ana Miranda advirtió que el acuerdo perjudicará a los productores de carne y lácteos, especialmente en regiones como Galicia.
Uno de los puntos más cuestionados fue la propuesta de la Comisión Europea de establecer un fondo de reserva de 1.000 millones de euros para compensar a los agricultores afectados entre 2028 y 2034. Para el eurodiputado Jean-Paul Garraud (Agrupación Nacional, Francia), la creación de este fondo es una prueba de que el acuerdo tendrá un impacto negativo en el sector.
Desde el grupo Europa de Naciones Soberanas, el búlgaro Stanislav Stoyanov expresó dudas sobre la disponibilidad real de estos fondos y si llegarán a tiempo para amortiguar los efectos económicos del acuerdo.
Un futuro incierto para el acuerdo UE-Mercosur
El acuerdo aún debe ser ratificado por el Consejo de la UE, el Parlamento Europeo y, posiblemente, por los parlamentos nacionales de los Estados miembros. Con un escenario político fragmentado y fuertes presiones de distintos sectores, la votación final en la Eurocámara podría definir el destino de un pacto que lleva más de dos décadas en negociación.
Con información de : www.bilaterals.org/