Las exportaciones no petroleras de Ecuador, en especial productos agrícolas estratégicos como el banano, el camarón y el cacao, deberán enfrentar desde esta semana un nuevo obstáculo: un arancel del 10% impuesto por Estados Unidos. La medida fue anunciada por el presidente Donald Trump como parte de una ofensiva comercial más amplia que afecta a múltiples países.
La noticia cayó como un baldazo de agua fría en el sector exportador ecuatoriano, cuyo principal destino de productos no petroleros es precisamente EE.UU. Solo en 2024, Ecuador exportó a ese país bienes por más de 5.000 millones de dólares, cifra que creció 15% respecto a 2023. Y en enero de 2025 se registraron envíos por US$533 millones, con un notable crecimiento interanual del 43,7%.
Comunicado | Ecuador entre los países con menor tarifa arancelaria en el mundo ante política estadounidense.
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La Federación Ecuatoriana de Exportadores (FEDEXPOR) manifestó su preocupación por "la falta de un acuerdo comercial con Estados Unidos", lo que pone a los productos ecuatorianos en desventaja frente a competidores como Colombia, Guatemala o Costa Rica, quienes también fueron alcanzados por el nuevo arancel pero ya cuentan con tratados bilaterales con EE.UU.
Por su parte, el Gobierno de Ecuador destacó que el país recibió el arancel más bajo entre las naciones sancionadas (10%) y que no fue objeto de medidas adicionales. Además, aseguró que activó todos los canales diplomáticos para abrir negociaciones comerciales que mitiguen el impacto de estas tarifas.
Flores, otro de los sectores afectados, ya pagaban un arancel del 6,8% y ahora deberán afrontar un 10% adicional, elevando la presión sobre una de las industrias insignia del país.
Una historia de oportunidades perdidas
El escenario reaviva el debate interno sobre las sucesivas oportunidades desaprovechadas para firmar un tratado de libre comercio con EE.UU. Desde la caída del ATPDEA en 2013, Ecuador ha oscilado entre iniciativas parciales y acuerdos de primera fase sin llegar a un tratado integral. Las tensiones diplomáticas en gobiernos anteriores, como el de Rafael Correa, enfriaron las relaciones bilaterales. Con Lenín Moreno y Guillermo Lasso hubo avances, y el actual presidente Daniel Noboa ha expresado su intención de retomar el camino hacia un acuerdo comercial completo.
Los bananeros, sin alarmas
Desde la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE) manifestaron tranquilidad ante la medida. Si bien reconocen que el arancel del 10% genera un impacto global, destacan que al aplicarse también a competidores como Colombia y Guatemala, las condiciones son "equiparables".
El desafío ahora es político, económico y estratégico. Ecuador necesita reposicionar su política comercial para evitar que decisiones externas comprometan el destino de sus exportaciones más valiosas. El tiempo dirá si esta medida es un punto de inflexión para avanzar, finalmente, hacia un tratado bilateral con su socio más importante.