En un intento por revitalizar su deteriorado sector agroindustrial, Cuba inauguró este lunes la XXVI edición de la Feria Internacional Agroindustrial Alimentaria (Fiagrop), con la mirada puesta en la inversión extranjera y la participación de empresas de diversas partes del mundo.
El evento, que se extenderá hasta el próximo viernes, contará con la presencia de diez empresas de ocho países, incluidos España, Italia, Panamá, Chile y Brasil. Además, se espera la llegada de 46 firmas de 20 países en calidad de visitantes, con reuniones programadas para explorar oportunidades comerciales en la isla.
Fiagrop 2025 se celebra en un contexto de profunda crisis económica, donde el país importa alrededor del 80% de los alimentos que consume. A este escenario se suman los recurrentes apagones eléctricos, el desabastecimiento de insumos básicos y un complejo panorama monetario que dificulta la llegada de nuevas inversiones.
La feria coincide con un hito legislativo para el sector: la reciente presentación del anteproyecto de Ley de propiedad, posesión y uso de la tierra, en el que por primera vez se contempla la posibilidad de otorgar tierras en usufructo a empresas y ciudadanos extranjeros con residencia permanente en Cuba.
Este documento, según el Ministerio de Agricultura, será aprobado en diciembre por la Asamblea Nacional, en una votación que se espera unánime. La medida busca incentivar la producción local y reducir la dependencia de las importaciones, aunque las dificultades estructurales del país generan incertidumbre sobre su implementación efectiva.
En enero pasado, una empresa vietnamita se convirtió en la primera firma extranjera en recibir tierras en usufructo en Cuba desde 1959, lo que marca un precedente en la apertura económica del país.
A pesar de estas reformas, Cuba enfrenta grandes desafíos económicos y sociales. La isla atraviesa una escasez crítica de alimentos, medicinas y combustible, mientras que la inflación descontrolada y la dolarización parcial del comercio han generado fuertes tensiones.
Asimismo, el país vive un éxodo migratorio sin precedentes, agravado por la baja natalidad y el envejecimiento poblacional.
Fiagrop 2025 representa una apuesta clave del gobierno cubano para atraer inversión y fomentar el crecimiento del sector agroindustrial. Sin embargo, los obstáculos estructurales, la falta de confianza en el sistema financiero y las restricciones al comercio exterior podrían limitar el impacto de estas medidas.
En los próximos meses, la aprobación de la nueva legislación sobre tierras y el interés real de las empresas extranjeras marcarán el futuro del agro en Cuba.