Este lunes, fecha límite para los pagos, los empleados recibirán apenas un 30% de sus haberes. Este anuncio se produjo a través de un comunicado de prensa emitido el domingo 9 de marzo de 2025.
La empresa se encuentra en una intensa búsqueda de soluciones para estabilizar la situación laboral y reanudar la normalidad en sus operaciones. En una audiencia extraordinaria el pasado viernes, presidida por el juez de Reconquista, Fabián Lorenzini, se evidenció la precaria situación de Vicentín, que solo dispone de una fracción del capital necesario para saldar sus compromisos laborales.
En respuesta a las advertencias previas sobre la insolvencia, el sindicato ha manifestado su disposición a tomar medidas drásticas, incluyendo la paralización de las plantas aceiteras del país, para evitar la pérdida de empleos y reducciones salariales. Las tensiones entre la empresa y sus trabajadores han escalado, aumentando la incertidumbre sobre el futuro de la compañía y la estabilidad laboral.
El panorama para Vicentín se complica aún más con las críticas hacia su gestión y las demandas de mayor transparencia. A pesar de las promesas de inversión significativas por parte de aliados estratégicos como Viterra, Bunge y ACA, la falta de certeza sobre la viabilidad a largo plazo y los desafíos en la negociación de nuevos contratos mantienen a la empresa en una posición delicada.
Las próximas negociaciones serán cruciales para determinar el rumbo de Vicentín y el bienestar de sus empleados, mientras todos los ojos están puestos en las decisiones del poder judicial y la respuesta sindical ante la crisis en curso.