Los productores vitivinícolas sanjuaninos anticipan una cosecha inferior a la esperada, con una merma estimada entre el 10 y el 15% respecto al año pasado, contradiciendo las proyecciones iniciales del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
El organismo había pronosticado un incremento del 10% en la producción, alcanzando alrededor de 4,86 millones de quintales frente a los 4,42 millones de la temporada anterior. Sin embargo, factores climáticos y plagas han cambiado el panorama en el campo.
"El granizo, las olas de calor y la presencia de la polilla de la vid y la peronóspora afectaron seriamente los viñedos, especialmente en las zonas más productivas", explicó Rubén Gómez, dirigente de la Asociación de Viñateros Independientes.
De confirmarse las estimaciones del sector, la producción podría reducirse hasta en 685.700 quintales, lo que impactaría en la economía regional. No obstante, la menor oferta podría presionar al alza el precio de la uva, algo que los viñateros esperan consolidar con el apoyo de políticas conjuntas entre San Juan y Mendoza.