La semana pasada, el clima en Sudamérica experimentó una mejora significativa, especialmente en Brasil, donde las lluvias llegaron al sur y estabilizaron las perspectivas de producción. En el norte de Brasil, la cosecha de soja avanza a buen ritmo, mientras que la siembra de maíz de safrinha ya está en marcha. Este alivio climático permitió alcanzar niveles cercanos al promedio en algunas regiones.
En Argentina, las lluvias también trajeron beneficios, con un impacto positivo en la soja y el maíz. Aunque se espera que estos factores empujen los precios hacia la baja, los precios de ambos cultivos se mantienen sólidos. Esto se debe a que Brasil ha quedado temporalmente fuera del mercado de exportación de maíz, mientras que Estados Unidos está centrado en el abastecimiento a México. Por otro lado, la demanda de soja desde Argentina ha mostrado un repunte inusitado.
El mercado de soja brasileña, aunque con cierto retraso en las exportaciones, sigue presionando las primas de exportación al alza, mientras que los precios de los aceites continúan siendo muy volátiles. Las proyecciones para este mes incluyen una posible caída de la oferta de soja en Estados Unidos, lo que podría generar un efecto alcista en los precios. En el maíz, se espera un leve aumento de la producción en EE. UU., lo que podría presionar los precios a la baja, en contraste con las expectativas de una mejora en la soja.
En el mercado de trigo, las exportaciones de Rusia se ven recortadas debido a las bajas temperaturas que afectan la cosecha, lo que eleva los precios de exportación de este cereal. Las condiciones del trigo tanto en EE. UU. como en el Mar Negro se ven afectadas, generando una oportunidad para los productores en otros países.
Perspectivas de mercado y decisiones de venta
A nivel local, las lluvias han generado un alivio para los productores, proporcionando un mayor grado de certeza sobre las cosechas. Los precios del maíz, especialmente, han motivado ventas anticipadas. En el caso de la soja, las ventas avanzan con mayor cautela, ya que el mercado sigue abierto y los precios actuales, cercanos a los 300 dólares por tonelada, no son suficientes para acelerar la venta masiva.
El mercado de trigo también muestra una fortaleza en los precios locales, aunque la demanda sigue siendo débil. La posición de julio alcanza los 230 dólares por tonelada, lo que podría incentivar las ventas, mientras que el trigo para diciembre de 2025 se muestra más atractivo debido a una caída en los costos de insumos, lo que genera mejores relaciones insumo-producto. Sin embargo, muchos productores prefieren esperar antes de tomar decisiones definitivas, dadas las condiciones volátiles del mercado.
El factor climático local
A pesar de las mejoras generales en el clima, la situación sigue siendo desigual en algunas zonas de Sudamérica. En el noreste y sur de Buenos Aires, las lluvias fueron menores, lo que ha complicado las cosechas en esas áreas. Según el especialista Romano, las regiones con siembra tardía son las más afectadas, pues plantaron bajo condiciones secas y recién ahora comienzan a recibir humedad.
Las temperaturas altas que se esperan en los próximos días generarán presión sobre los cultivos más afectados, dejando la incertidumbre sobre si las lluvias venideras serán suficientes para mejorar las condiciones productivas en esas zonas. Sin embargo, la esperanza está puesta en el próximo ciclo de lluvias, que podría marcar la diferencia para muchas cosechas de maíz y soja.
Con una mejora climática general y precios sostenidos, el panorama agropecuario de Sudamérica se mantiene optimista, aunque los desafíos siguen presentes para los productores de las regiones más afectadas.