El gobierno chino ha respondido con firmeza a la reciente amenaza comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció la imposición de nuevos aranceles del 10% sobre las importaciones chinas, a partir del 4 de marzo. Este arancel adicional se justifica, según el mandatario estadounidense, por el aumento del flujo de drogas provenientes de los vecinos norteamericanos, así como el supuesto papel de China en su suministro.
El portavoz del Ministerio de Comercio de China ha dejado claro que, si Estados Unidos persiste con sus medidas, Pekín tomará "todas las medidas necesarias" para defender sus derechos e intereses legítimos. En un comunicado, el Ministerio ya había anticipado su disposición a adoptar respuestas "correspondientes" ante nuevas rondas de aranceles, aunque esta declaración dejó entrever una postura más firme que en ocasiones anteriores.
Este anuncio se produce después de una serie de medidas arancelarias tomadas por Trump durante las últimas semanas, que abarcan sectores claves como la tecnología y la inversión. El mercado reaccionó negativamente, con un desplome del índice de acciones chinas cotizando en Hong Kong, que cayó hasta un 3,9%, su mayor pérdida diaria desde octubre.
El yuan chino, por su parte, mostró una leve recuperación, subiendo un 0,1% hasta 7,29 por dólar, tras las preocupaciones de los inversionistas sobre el crecimiento económico chino debido a las amenazas de aranceles. Sin embargo, los rendimientos de la deuda china cayeron en toda la curva, aumentando las preocupaciones sobre el impacto en la economía.
La reacción de China podría ser clave para el futuro de las relaciones comerciales entre ambas naciones. Chang Shu, economista jefe para Asia de Bloomberg Economics, advirtió que si Pekín cambia su enfoque hacia una postura más confrontativa, podríamos estar ante el inicio de una guerra comercial aún más perjudicial para ambos países.
La imposición de estos nuevos aranceles llega sin previo aviso y ha tomado por sorpresa a los funcionarios tanto en Estados Unidos como en China. Los aranceles entrarán en vigor el martes, un día antes de que el presidente Xi Jinping se dirija a la Asamblea Popular Nacional, el evento político más importante del año en China, donde se presentarán los planes económicos del país para 2025.
A pesar de las tensiones, se considera que los nuevos aranceles no afectarán directamente los objetivos de crecimiento ni la política fiscal de China para este año. Sin embargo, el impacto sobre la confianza del mercado podría ser significativo, ya que las tensiones comerciales podrían influir en la estabilidad económica global.