El Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento de San Lorenzo (SOEA) ha hecho pública su preocupación tras una reunión con ejecutivos de la empresa, que dejó más dudas que certezas.
La dirigencia obrera ha elevado una presentación formal ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, expresando que cualquier fallo en el cumplimiento de los pagos podría desencadenar un conflicto a nivel nacional, paralizando las plantas aceiteras del país. "Si Vicentín no paga los sueldos, iniciaremos un plan de lucha", aseguraron desde el sindicato, que ya ha bregado en el pasado por el cumplimiento de los haberes y bonificaciones adeudadas.
El conglomerado sindical, que incluye al SOEA, al Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros y Desmotadores de General Obligado y San Javier (Soead), y a la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Ftciodyara), está alerta y preparado para actuar en defensa de los derechos laborales.
Durante un encuentro con Carlos Iglesias, gerente de recursos humanos de Vicentín, y otros jerárquicos como Daniel Buyatti y Eduardo Gazze, se mencionó la posibilidad de frenar la producción o incluso cerrar las puertas de la empresa. Esta situación es especialmente grave considerando que Vicentín está actualmente concursada y, según la ley de Concursos y Quiebras, no puede incurrir en nuevas deudas sin arriesgar la quiebra total. Tal eventualidad pondría en peligro directo a 1.300 empleos directos y unos 1.700 indirectos.
Los representantes sindicales han comunicado a las autoridades laborales que ante cualquier problema relacionado con los salarios o cualquier otro aspecto laboral, están listos para iniciar medidas de fuerza que podrían tener un impacto considerable en el sector industrial aceitero del país, en un esfuerzo por salvaguardar los empleos y los ingresos de los trabajadores.