Las tensiones comerciales lideradas por Estados Unidos podrían traer un inesperado beneficio para Ucrania: el fortalecimiento de su posición como proveedor clave de maíz en los mercados internacionales. Así lo afirmaron este jueves analistas de la consultora especializada ASAP Agri.
Con la reciente decisión del expresidente Donald Trump de imponer un arancel mínimo del 10% a la mayoría de las importaciones estadounidenses, y tarifas significativamente más altas a países como China, se anticipa un escenario de represalias comerciales que podría reducir la demanda global de maíz estadounidense.
"Si los principales países importadores aplican aranceles al maíz de EE.UU., se abrirá una enorme ventana de oportunidad para los proveedores alternativos", señaló ASAP Agri.
En este contexto, el maíz ucraniano aparece como un fuerte contendiente, gracias a su precio competitivo, logística estable y vínculos comerciales consolidados con la Unión Europea y mercados asiáticos.
Aunque Brasil se presenta como el primer reemplazo natural del maíz estadounidense, los analistas consideran que su cosecha no será suficiente para abastecer toda la demanda global. Ahí es donde Ucrania puede aprovechar su oportunidad y ganar participación en mercados estratégicos.
Según la asociación empresarial ucraniana UCAB, el país produjo 32 millones de toneladas métricas de maíz en 2023 y 26 millones en 2024, con 30 millones exportadas en la temporada 2023/24. Para la campaña actual (2024/25), se estima que Ucrania exportará alrededor de 22 millones de toneladas.
Con precios internacionales atractivos y en alza, se espera que los productores ucranianos aumenten la superficie sembrada de maíz este año, consolidando su rol como proveedor clave a nivel global.