Si hay algo que le duele a todo el mundo, dentro del amplio espectro del mundo agropecuario, son los problemas de la lechería. En la última década todas las noticias eran malas: las medidas restrictivas de la administración kirchnerista, las crisis que venían de afuera, las inundaciones de las dos temporadas pasadas y la frutilla del postre de la sequía de este verano. En todo este tiempo el cierre de tambos no paró.
¿Está cambiando la cosa? El Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla), el organismo creado por el Ministerio de Agroindustria con representantes de todos los sectores que se ocupa de diseñar estadísticas, informó que la producción de leche creció 13,2% en el primer trimestre comparado con enero-febrero-marzo anterior (en rigor, en éste, muchos tambos de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires estaban inundados). Pero el crecimiento viene de arrastre: 2017 cerró 2,36 mejor al anterior. Para el corriente, el Gobierno calcula entre 3% y 4% de incremento.
"Después de dos años -referidos al cambio de gobierno- el balance es mucho más positivo", afirmó el director nacional de Lechería, Alejandro Sammartino. "Establecimos nuevas reglas de juego y estamos viendo un proceso de recomposición del ánimo", aseguró sin dejar de ver que aún muchos productores siguen "complicados" con deudas financieras y los problemas climáticos.
El director de Lechería enumeró las buenas: el viaje el mes pasado de más de 40 dueños de pymes lácteas a Alemania para comprar tecnología; el aumento en créditos solicitados por tamberos "no para salir de la emergencia, sino para invertir en nuevas instalaciones o en más vacas".
Sammartino sostuvo que los problemas que atravesó la lechería, principalmente del lado de los tamberos, no fue solamente la cuestión de los bajos precios al que debían vender su producción. "No fue por eso solamente. Fue por la falta de reglas claras, no había transparencia y había retenciones, Roes y cupos. Hoy tenemos un precio de referencia y tenemos información para saber por qué se paga lo que se paga".
Los tamberos están cobrando en una banda de entre 5,70 pesos y 6,20 pesos el litro de leche cruda. Para Daniel Musso, quien administra dos tambos familiares en Freyre (noreste de Córdoba), esos valores "están palo y palo" con los costos, que vieron aumentos principalmente del lado de los granos. "El panorama lo veo bien", dijo. En esta zona, hubo una sucesión de lluvias que permitieron sembrar los verdeos de invierno.
Para este productor, tampoco es una cuestión de precios. "Hay un tema de competitividad y productividad. Hay que afinar el tema reproductivo: un tambo sin reposición propia de vaquillonas está en problemas".
La industria
El miércoles, la cooperativa Manfrey, que este año cumple 75, puso en marcha una nave de 600 m2 para elaboración y envasado de leches larga vida UHT (Ultra High Temperature) con una inversión de $100 millones en su planta de Freyre. La oportunidad también fue destacada por Sammartino. "Hace 2 años no había ningún proyecto industrial".
El presidente de Manfrey, Ércole Felippa, recordó que tras el cierre de las exportaciones de leche en polvo en 2010 debieron almacenar los empaques hasta en el cuartel de los Bomberos Voluntarios. "Casi nos fundimos".
"La lechería tiene hoy oportunidades que vamos a poder aprovechar siempre y cuando logremos una producción sustentable y eficiente", resaltó Felippa en un discurso en que apeló a tener "una actitud positiva. El optimismo es un factor que debe tener toda empresa".
Miguel Paulón, gerente general del Centro de la Industria Láctea (CIL), también confió en que "hay síntomas de una recuperación. Si este año no hubiera impactado tan fuertemente la sequía, Argentina ya estaría hablando de cifras bastante más elevadas que el año anterior".
¿Los cambios en SanCor -que fue adquirida por Adecoagro y dejó de ser una empresa cooperativa- cambia en algo el tablero industrial? Felippa y Paulón coincidieron en que la marca va a mantener su peso en el mercado. "Hoy los principales actores de la lechería son globales. Las empresas medianas tenemos que verlo como un elemento del contexto y generar las condiciones para competir", consideró Felippa.
Finalmente, una cuestión que no ve desde la superficie de leches derramadas, precios y contingencias climáticas. Fernando Roel, director comercial de Tetra Pak -la firma que puso la nueva tecnología en Manfrey- apuntó que "en estos años tan difíciles, sin embargo, a nivel tecnológico los grandes jugadores como Mastellone, Williner, La Lácteo, Verónica, Tregar, Yatasto, Cotar y muchos otros más pequeños, invirtieron en nuevos envasados y nuevos productos". Hoy el negocio no pasa sólo por la leche blanca, suma a las funcionales, deslactosadas, chocolatadas, los yogures, las porciones y las colaciones. Un sector en reconversión.