La disipación del fenómeno climático La Niña mejora las perspectivas para la próxima campaña agrícola, pero recomiendan prudencia ante posibles eventos extremos.
La incertidumbre sobre la consolidación del fenómeno de La Niña continúa generando debate en la comunidad científica, con la NOAA y la Oficina de Meteorología de Australia enfrentando diferencias en su evaluación, mientras que el calentamiento del Pacífico reaviva las alarmas.
La agricultura del Cono Sur enfrenta un panorama climático complejo tras la disipación del episodio frío asociado a La Niña, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires presentó su informe semanal de perspectivas agroclimáticas, advirtiendo sobre condiciones extremas que impactarán significativamente en las principales áreas agrícolas de Argentina y Brasil.
El 45% de los lotes de maíz temprano, en condiciones regulares o malas, espera un milagro a mediados de enero, lo mismo que el 19% de la soja de primera.
El fenómeno climático La Niña, en su fase fría, se manifiesta oficialmente y podría mantenerse hasta abril de 2025. Sin embargo, los científicos debaten sobre su impacto y duración.
Qué plantea la Bolsa de Comercio de Rosario en su último reporte, donde se consigna un cambio de escenario respecto al panorama agrícola de un mes atrás
En un contexto agroclimático complejo, el informe de perspectivas estacionales elaborado por la Bolsa de Cereales advierte sobre los desafíos que enfrentará el área agrícola del Cono Sur en el presente año
Se temen pérdidas económicas considerables, sobre todo en la producción agrícola debido a las sequías, pero también daños considerables por inundaciones excesivas.
El Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de Estados Unidos ha emitido un pronóstico que indica una alta probabilidad de que se desarrolle un fenómeno de La Niña débil y de corta duración durante los próximos meses
Las recientes lluvias han mejorado las condiciones de siembra, pero expertos advierten que el verano podría traer nuevos desafíos climáticos para la soja y el maíz, con incertidumbre en las proyecciones meteorológicas a largo plazo.
Un reciente estudio del INTA revela que en condiciones de sequía, como las que se esperan en un año La Niña, fertilizar los cultivos puede incrementar en un 73 % la eficiencia en el uso del agua.