La chinche del arce se multiplica en Cuyo y enciende alertas entre especialistas
Aunque no afecta directamente a cultivos agrícolas, la rápida expansión de esta plaga en zonas urbanas y periurbanas de Mendoza preocupa por su impacto en el arbolado y la calidad de vida de los vecinos. Especialistas analizan estrategias de control y prevención.
En Mendoza, una nueva preocupación se suma al radar de especialistas en sanidad vegetal: la proliferación de la chinche del arce (Boisea trivittata), una plaga originaria de América del Norte que, aunque no representa una amenaza directa para cultivos como la vid o frutales, ha comenzado a generar molestias en zonas urbanas y periurbanas.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) confirmó que este insecto encontró condiciones propicias para reproducirse en espacios donde abundan los árboles de arce, como plazas, jardines y veredas. Su presencia masiva en ventanas, paredes y viviendas ya encendió las alertas, no solo entre vecinos, sino también entre técnicos del sector.
No afecta a la producción, pero sí a la convivencia
Aunque se aclara que esta plaga no compromete la salud humana ni los cultivos agrícolas, los enjambres generan incomodidad y afectan el estado sanitario de los árboles ornamentales, debilitándolos con su alimentación.
Su parecido con la vinchuca genera confusión y alarma, aunque la chinche del arce es completamente inofensiva desde el punto de vista sanitario.
El pasado 26 de marzo, especialistas del Iscamen y técnicos de diversos organismos participaron de una jornada de intercambio para evaluar la situación actual y coordinar estrategias conjuntas de manejo. El objetivo fue evitar alarmismos y definir acciones de prevención sustentadas en buena información técnica.
Entre las principales conclusiones:
- No hay pesticidas aprobados para su control.
- El enfoque actual se basa en prevención y manejo mecánico.
- Se trabaja en identificar posibles depredadores naturales que puedan actuar como controladores biológicos.
¿Qué se recomienda a la población?
Frente a este escenario, el Iscamen difundió una serie de recomendaciones prácticas para reducir la proliferación de la chinche del arce:
Mantener limpias veredas y jardines | Eliminar posibles refugios |
Recolectar y embolsar frutos secos de arces y fresnos | Reducir sitios de reproducción |
Instalar burletes en puertas y ventanas | Evitar el ingreso a los hogares |
Reportar presencia masiva a las autoridades | Permitir el monitoreo y control |
Mientras se estudia la incorporación de métodos biológicos, se insiste en la colaboración ciudadana y el seguimiento constante como claves para evitar que esta plaga se convierta en una amenaza mayor.
"Aunque hoy no afecta cultivos, la chinche del arce podría tener consecuencias en el equilibrio del ecosistema urbano si no se la controla a tiempo", destacaron desde el organismo.
Con las clásicas plagas de la vid y los frutales bajo monitoreo constante, la llegada de esta especie exótica obliga a estar atentos y actuar con antelación. Mendoza, con su historial de gestión sanitaria envidiable, ya se pone en marcha.