Política

Milei llega a Mendoza en el marco de la Vendimia ante un panorama desafiante para la vitivinicultura

El presidente de la Nación arribará a la provincia este sábado 8 de marzo para participar en los festejos de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2025.

El presidente de la Nación, Javier Milei, arribará a Mendoza este sábado 8 de marzo para participar en los festejos de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2025. Su agenda incluye su presencia en el Almuerzo de Bodegas de Argentina en el Espacio Arizu de Godoy Cruz y el Acto Central de la Vendimia en el Teatro Griego Frank Romero Day, destacando la importancia de esta celebración en la cultura y tradición mendocina.

Sin embargo, esta visita presidencial coincide con un periodo crítico para la industria vitivinícola del país, que enfrenta una reducción histórica en la superficie de viñedos. El área cultivada ha caído a 199.946 hectáreas, el nivel más bajo en los últimos 34 años, debido a altos costos de producción, el atractivo de los desarrollos inmobiliarios en zonas tradicionalmente vitivinícolas, y una marcada concentración de la propiedad de los viñedos.

En la exportación y  dada la situación actual del tipo de cambio, el sector vitivinícola sostiene que. se debe  incrementar la competitividad mejorando la eficiencia y, fundamentalmente, reduciendo la carga tributaria -que actualmente absorbe el 60% de la rentabilidad-, así como los costos logísticos. Estos últimos, según información proporcionada por Coviar, son significativamente altos en comparación con otros países de la región, alcanzando hasta 50 centavos de dólar por litro, frente a los 10 centavos de dólar que se registran en otras naciones

Además, recientes medidas regulatorias del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) han intensificado el debate en el sector. La más controvertida ha sido la autorización de la vinificación diferida, una práctica que permite postergar la transformación de mosto en vino mediante métodos físicos o químicos. Esta normativa ha sido objeto de fuerte oposición por parte de los productores de uva, quienes ven en ella un potencial para la industrialización excesiva del vino, alejándolo de su esencia artesanal.

Los productores, especialmente los más pequeños y aquellos de regiones como el Valle de Uco, han expresado su preocupación, argumentando que la medida favorece a las grandes bodegas y podría desestabilizar el mercado vitivinícola. Los vitivinicultores  comparan la posible consecuencia de esta regulación con las fábricas de gaseosa, advirtiendo sobre la pérdida de la genuinidad del vino argentino. y que a vinificación diferida podría transformar la  industria en meras fábricas de vino, perdiendo el carácter único y artesanal que la  define"

En este contexto, la presencia del presidente y su equipo en la Vendimia 2025 se percibe como una oportunidad para dialogar sobre el futuro de una industria que, pese a las adversidades, sigue siendo crucial para la economía de Mendoza y del país en general.