China reduce drásticamente sus importaciones de granos y reconfigura el comercio mundial
La menor demanda de maíz y trigo por parte de China impacta en los mercados globales, con caídas en las exportaciones de EE.UU. y Brasil.
China, que en los últimos años se consolidó como uno de los principales importadores de granos a nivel mundial, está reduciendo significativamente sus compras de maíz y trigo, lo que reconfigura el panorama del comercio agrícola global. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en la campaña 2024-25 las importaciones chinas de maíz caerán un 57% y las de trigo un 32% en comparación con el promedio de las cuatro temporadas anteriores.
Durante la última década, China pasó de importar volúmenes moderados de granos a ser un actor clave en el mercado global, especialmente desde 2020, cuando su demanda de maíz estadounidense alcanzó cifras récord. Sin embargo, el USDA ajustó a la baja las proyecciones para 2024-25, situando las importaciones en 10 millones de toneladas para maíz y 8 millones para trigo, lo que representa una reducción del 25% respecto a las estimaciones previas.
Importaciones chinas de maíz y trigo como porcentaje del total mundial
Antes de 2020, China importaba aproximadamente 3 millones de toneladas anuales de maíz y trigo, lo que representaba solo el 2% del comercio mundial. En 2020, las compras de maíz chino alcanzaron los 29,5 millones de toneladas, impulsadas por una presunta caída en sus reservas internas. En 2023, Brasil desplazó a EE.UU. como el principal proveedor de maíz a China.
Actualmente, China ha reducido las importaciones de maíz estadounidense en un 60% y también disminuyó sus compras a Brasil, pasando de representar el 29% de las exportaciones brasileñas en 2023 al 6% en 2024.
Las cosechas de maíz y trigo de China en 2024-25 han alcanzado niveles históricos, con un 65% de relación existencias/uso para el maíz y un 86% para el trigo. Aunque esto indica una disponibilidad interna alta, las reservas están en los niveles más bajos en una década.
Pese a estos récords productivos, China ha retrasado importaciones de hasta 600.000 toneladas de trigo, en su mayoría australiano, lo que subraya su menor dependencia del mercado internacional. También se destaca que las compras de maíz estadounidense para 2024-25 son las más bajas en ocho años.
Importaciones de maíz chino
La menor demanda china ha llevado a los exportadores de EE.UU. y Brasil a ajustar sus estrategias comerciales, mientras otros actores como Australia siguen siendo clave en el suministro de trigo.
EE.UU. y Brasil deberán reorientar sus exportaciones de maíz y trigo. China ya no será el mayor importador mundial de trigo en 2024-25, quedando en el cuarto lugar. La desaceleración económica china podría limitar aún más la demanda agrícola.
Los futuros del maíz en China han subido un 13% en los últimos dos meses, reflejando la incertidumbre en el mercado. En paralelo, los precios del maíz en Chicago han registrado la misma variación, lo que sugiere que los dos mercados siguen manteniendo una correlación.
China está transitando hacia una menor dependencia del mercado mundial de granos, impulsada por una mayor producción interna, cambios en su política de importaciones y desaceleración económica. Para los exportadores de granos, esto significa volver a estrategias previas a 2020, en las que China no era un comprador central.
El mercado agrícola global deberá ajustarse a esta nueva normalidad, donde la demanda china ya no será el principal motor de crecimiento para los exportadores de granos.