Revés climático y económico: Cómo afectan las últimas lluvias y el dólar a la cosecha Argentina
Clima y dólar cambian el juego para granos en Argentina. ¿Qué sigue para el agro?
En el comienzo de la cosecha de granos gruesos, el escenario climático en algunas regiones de la zona agrícola núcleo de Argentina ha experimentado un cambio significativo respecto a la campaña pasada, con lluvias intensas en marzo que han modificado las expectativas para la producción de soja y maíz.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a través de su Guía Estratégica para el Agro (GEA), proyecta una cosecha de soja de 50 millones de toneladas, con un incremento de 500.000 toneladas respecto a las estimaciones de hace un mes. Para el maíz, se espera una producción de 57 millones de toneladas.
Sin embargo, la comercialización presenta incógnitas, especialmente para la soja, cuyas ventas anticipadas son las menores en una década, excluyendo la campaña afectada por la sequía del año pasado. Este fenómeno se debe, en parte, a la estrategia del Gobierno con el tipo de cambio y las especulaciones sobre el fin del cepo cambiario.
La Federación de Acopiadores ha expresado preocupación por la paralización de los contratos forward, solicitando al secretario de Agricultura, Fernando Vilella, convocar a los sectores involucrados para buscar soluciones. La entidad también cuestionó la diferencia entre el tipo de cambio comprador y el tipo de cambio exportador, lo que podría generar problemas logísticos y financieros durante la cosecha.
El Gobierno ha anunciado medidas para permitir mayor importación de alimentos de la canasta básica, buscando bajar los precios en el consumo interno. Sin embargo, productores cuestionan por qué no se reduce el peso de los impuestos sobre los precios de los alimentos o los aranceles de importación de insumos para la producción, como en el caso de los lácteos y fertilizantes.
Además, incrementos en el inmobiliario rural en la provincia de Buenos Aires han generado controversia, con aumentos que superan el 500% en algunas partidas, muy por encima de lo anunciado. Esto ha llevado a asociaciones y sociedades rurales a convocar a una asamblea y a un productor a presentar una acción judicial contra el incremento.
En este contexto, el sector agropecuario argentino enfrenta múltiples desafíos, desde el clima hasta cuestiones económicas y fiscales, mientras busca maximizar la producción y navegar por un entorno de mercado complejo.